
Aunque actualmente es común encontrar a personas cuya ocupación es una y su profesión otra, la realidad es que, para la mayoría de nosotros, la formación académica es la que dicta el tipo de trabajo de tenemos, pero ¿Qué pasa cuando es necesario realizar otras actividades? Y es necesario que se de el encuentro de nuevos caminos.
Durante nuestros estudios profesionales el conocimiento se divide por áreas:
Estas divisiones ayudan a adquirir el conocimiento necesario para especializarnos y desempeñar funciones específicas en nuestros centros de trabajo; sin embargo, actualmente es complicado quedarnos con un solo espectro del conocimiento: Digamos por ejemplo que soy un arquitecto, mi especialidad es arquitectura, la cual se encuentra en el área de ciencias físico matemáticas e ingenierías, pero al tener personal a mi cargo debo desarrollar habilidades como el liderazgo, la empatía, colaboración, etc., que están relacionadas con las humanidades, y aun cuando existen ciertas habilidades que son transversales a todas las carreras, lo cierto es que el área de humanidades podría ayudarme más con estudios sobre, por ejemplo, la ética o el conocimiento de las motivaciones del ser humano para formar equipos de alto rendimiento.
Realizar este tipo de estudios no significa que estoy saliendo de mi área de conocimiento, quiere decir que estoy utilizando herramientas de otras áreas para enriquecer mi formación, lo cual me permitirá no solo crecer como persona, sino abrirme a nuevas oportunidades laborales.
Adquirir estas habilidades no es solo necesario, a veces también deseamos tomar otro camino o utilizar estas habilidades para desarrollarnos en otras áreas del conocimiento, o incluso combinar el conocimiento que ya tenemos con otras áreas y con ello crear nuestra propia línea de negocios.
Utilicemos otro ejemplo: ¿qué sucede si soy ingeniero en sistemas, y decido que es momento de emprender un nuevo negocio? ¿Qué conocimientos adicionales requerirá esta decisión?
- Contaduría
- Relaciones públicas
- Recursos humanos
- Finanzas
- Marketing
Estas son algunas de las áreas básicas que se encuentran involucradas en un emprendimiento, y aunque generalmente estamos involucrados con un equipo de personas que se encarga de estas actividades, es posible que al inicio no tengamos el equipo ni el capital para sumar a profesionales con perfiles diferentes, además de que es posible que por estar iniciando sea nuestro deseo tener conocimiento de cada una de las áreas.
Toma en cuenta estos pasos:
- Recopila ¿Qué es lo que ya sé? Aunque no tengas una especialidad en otra área, es posible que en el desempeño de tus actividades hayas obtenido ya conocimientos relevantes sobre ciertas áreas; realiza una introspección y revisa los conocimientos que requieres afinar.
- Ve paso por paso. Elige primero un área, consulta artículos especializados, planes de estudio de universidades, cursos, libros reconocidos.
- Establece prioridades. Ten en cuenta que siempre debes iniciar en un punto particular; al sentirnos entusiasmados por iniciar algo nuevo queremos abarcar muchos campos y áreas de conocimiento para avanzar lo mas rápido posible, pero esto puede derivar en que no nos concentremos y no aprendamos lo que necesitamos para aplicarlo en la práctica.
- Ten paciencia y conserva el entusiasmo. Iniciar un proyecto nuevo puede ser extenuante; la motivación se encuentra en las razones por las que queremos iniciar un nuevo camino.
Ya sea que como mencionamos, pueda ser iniciar un negocio o bien moverte en diferentes áreas dentro de tu empresa, es importante que sepas que no estás iniciando desde cero, sino que cuentas con una experiencia sólida en la que has aprendido lo que te gusta y lo que te motiva, y lo que ya sabes será tu principal motor para seguir adelante.