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Estrategias para cambiarnos

dados que muestran cambiar cambiarnos

 

En el artículo pasado hablamos un poco de lo que pasa frente al cambio, y cómo podemos adaptarnos. Cuando las situaciones nos toman por sorpresa y más específicamente cuando podría haber una consecuencia negativa ¿cuáles son nuestras estrategias para cambiarnos?

 

Es importante que sepas que lo mejor que podemos hacer cuando enfrentamos una situación negativa es ser honestos con nuestras emociones; admitir la preocupación, enojo o tristeza que nos puede causar la situación, recordando siempre que ninguna emoción es negativa, lo que resulta positivo o negativo es lo que hacemos con esa emoción.

Permitirte tener esos sentimientos hará que para el momento en el que empieces a realizar un plan de acción puedas ser más objetivo, porque sabes lo que sientes y cómo utilizarlo para plantear escenarios desde los hechos y no desde tus emociones.

Una vez que resolviste este paso, lo siguiente será recurrir a tu plan de contingencia, los cual ocurre en tu cabeza, pero es importante bajarlo a la realidad y considerar los hechos, recursos y objetivos.

Cuando realices tu plan considera al menos tres esferas:

  • Emocional: qué emociones predominan en mí frente a una situación negativa.
  • Contexto: cómo la situación afecta a tu entorno, en particular si hay personas que dependen de ti.
  • Recursos: financieros, personales y sociales, con cuánto capital cuentas para las emergencias, quéestrategias tienes para gestionar las emociones y quiénes a tu alrededor pueden apoyarte y estarán contigo si necesitas soporte.

Para realizar una planeación honesta, te compartimos las siguientes preguntas para monitorear cómo te encuentras en cada esfera y cómo realizar un plan de contingencia.

  1. ¿Qué me hace sentir esta situación?
  2. ¿En quién puedo apoyarme en caso de una emergencia?
  3. ¿Cuál es el entorno más favorable para mi profesión?
  4. ¿Qué sucede en mi equipo si debo prescindir de alguno de sus miembros?
  5. ¿Cuál es mi plan en caso de que lleguen a prescindir de mí?
  6. ¿Qué actividades secundarias puede desempeñar mi equipo/yo/la empresa en caso de que nuestro giro principal se vea afectado?
  7. ¿Cuál es mi plan de ahorro?

 

Aunque considerar alguno de estos escenarios puede causar algo de ansiedad o parecer pesimista, estar preparado para las situaciones de emergencia nos da sentido de seguridad y nos permite asentar y calcular lo necesario para enfrentarnos a distintas situaciones. Como siempre recuerda diferenciar entre las situaciones que puedes y que no puedes controlar.  Parte del manejo emocional es asumir esto y concentrar tu energía en aquellos aspectos en los que tienes los recursos para dar respuesta a diferentes situaciones.

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